Qué ver en Cusco: lugares imprescindibles y consejos

Publicado: 5 min de lecturaCusco

Contenido
  1. Primero, la altura
  2. Plaza de Armas y la catedral
  3. Qorikancha y la piedra de la ciudad antigua
  4. San Blas, mercados y dónde comer
  5. Sacsayhuamán y los cerros sobre la ciudad
  6. Museos y noches de cultura
  7. Valle Sagrado y excursiones
  8. Cómo combinarlo

Si te preguntas qué ver en Cusco, la respuesta corta es la Plaza de Armas, el Qorikancha, las enormes murallas de Sacsayhuamán, el barrio de San Blas y al menos una jornada por el Valle Sagrado. Pero a 3.400 metros de altura lo más importante no es cuánto ves, sino cómo repartes el esfuerzo.

Primero, la altura

Muchos viajeros llegan en avión desde Lima y en pocas horas están a más de 3.400 metros. Dolor de cabeza, falta de aire y mal sueño son habituales los primeros días. Lo prudente es una primera tarde tranquila: beber agua, comer ligero, evitar el alcohol y subir las cuestas despacio. El mate de coca se ofrece en todas partes y a muchos les sienta bien. Si tienes problemas de corazón o pulmón, consulta a tu médico antes de viajar; no te fíes solo de un artículo.

Por eso conviene dejar lo plano y céntrico para el primer día y guardar las subidas y las excursiones para después. El casco histórico se recorre a pie, pero las calles empinadas hacia San Blas parecen mucho más largas de lo que dice el mapa.

Plaza de Armas y la catedral

Empieza donde siempre empezó la ciudad. La Plaza de Armas fue el Huacaypata inca, una plaza ceremonial, y hoy la rodean portales, cafés y la catedral. Al anochecer, con las fachadas iluminadas, basta con sentarse en un banco: es una primera hora gratuita y suave para que el cuerpo se adapte.

La Catedral de Cusco se levantó sobre los cimientos de un palacio inca y guarda pinturas de la Escuela Cusqueña, que mezcló la técnica europea con motivos andinos. Fíjate en cómo los santos y las escenas se visten y se sirven a la manera local. Los horarios y las entradas cambian, así que consulta las fuentes oficiales al llegar.

Qorikancha y la piedra de la ciudad antigua

A pocos minutos cuesta abajo está el Qorikancha, el Templo del Sol, con el convento de Santo Domingo construido directamente sobre muros incas. Es el sitio más claro para entender las capas de Cusco: abajo, bloques incas perfectamente ajustados; arriba, arcos españoles. El pequeño museo de sitio ayuda a entender la arquitectura y los rituales.

Después, busca los muros incas que aún sostienen las calles. En la calle Hatunrumiyoc está la célebre piedra de los doce ángulos, tallada para encajar con sus vecinas sin mortero. Suele haber gente: ve temprano o al final del día. Mirar lo cerradas que están las juntas explica la ingeniería inca mejor que cualquier cartel.

San Blas, mercados y dónde comer

San Blas es el barrio de los artesanos, con escalinatas de piedra, talleres y pequeñas galerías alrededor de una iglesia sencilla. Ve a media tarde, camina sin rumbo y prueba las carnes al horno de leña de Pachapapa, en la plaza. El Mercado de San Blas es más tranquilo que el grande y sirve para artesanía y productos frescos.

Para una mesa más popular, el Mercado Central de San Pedro tiene puestos de fruta, quesos, jugos y almuerzos locales baratos. Elige donde haya cola de gente de la zona y cuida tus pertenencias, como en cualquier mercado concurrido. Para algo más cuidado, Chicha por Gastón Acurio reinterpreta la cocina andina, y Quinta Eulalia es una picantería familiar conocida por el cuy y el rocoto relleno. Para desayunar, Jack's Café es el favorito de los viajeros y Café Ayllu, en la plaza, un clásico de panes y pasteles. Más opciones en nuestra guía gastronómica de Cusco.

Sacsayhuamán y los cerros sobre la ciudad

Sacsayhuamán corona el cerro al norte del centro y es famosa por sus murallas en zigzag, con bloques que parecen imposibles. Se sube a pie en media hora pasando por el Cristo Blanco, o en taxi y bajando caminando. Ve por la mañana y lleva agua.

Desde allí, un paseo suave por el camino inca une Q'enqo, con altares tallados en la roca y pasadizos subterráneos, con Puca Pucara y Tambomachay. Es una excelente media jornada con vistas de los tejados rojos. A finales de junio se celebra aquí la recreación del Inti Raymi, la fiesta del Dios Sol, que reúne a mucha gente; reserva con tiempo si quieres coincidir.

Museos y noches de cultura

Si llueve o estás cansado, Cusco tiene buenos museos pequeños. El Museo Inka es la introducción más completa, el Museo de Arte Precolombino ocupa una casona colonial y el Museo Machu Picchu - Casa Concha muestra piezas ligadas a las primeras expediciones. Muchos entran en el boleto turístico; compara antes de comprar entradas sueltas. Por la noche, el Centro Qosqo de Arte Nativo ofrece danzas quechuas y música andina.

Valle Sagrado y excursiones

El valle bajo la ciudad es el segundo capítulo natural. En Pisac hay un sendero empinado hasta andenes y ruinas, en Ollantaytambo la corta subida a Pinkuylluna con sus almacenes incas, y entre las salineras de Maras y los andenes circulares de Moray hay una caminata panorámica. Chinchero y la laguna de Piuray ofrecen un paseo fácil junto al agua.

Si buscas aventura, hay rafting en Huambutío, parapente en Pisac, bicicleta por Moray o vía ferrata cerca de Ollantaytambo, siempre en altura. Elige operadores con licencia y aclimátate antes. Para Machu Picchu, entradas y trenes deben reservarse con mucha antelación y las normas las fijan las autoridades; consulta los canales oficiales.

Cómo combinarlo

  • Día 1: Plaza de Armas, catedral, Qorikancha y cena tranquila
  • Día 2: Hatunrumiyoc, San Blas, mercados, Sacsayhuamán y Q'enqo
  • Día 3: museos o Valle Sagrado con Pisac y Ollantaytambo
  • Día extra: Moray y Maras, o la excursión a Machu Picchu

Si sigues viaje por Sudamérica, mira nuestro itinerario de Río de Janeiro o la guía para comer en Buenos Aires. Y si te gusta organizar por barrios, París en tres días aplica la misma lógica. Crea tu ruta con el plan día a día de Cusco.

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