Dónde comer en Nueva York: platos típicos y direcciones

Publicado: 6 min de lecturaNueva York

Contenido
  1. Por qué se come así en Nueva York
  2. Lower East Side: el deli y la tienda de ahumados
  3. Greenwich Village y Chelsea: pizza y un mercado
  4. Midtown: carritos y una sala de ostras
  5. Brooklyn: carne y tarta de queso
  6. Upper West Side: una galleta que merece la cola
  7. Una ruta de comidas en un solo día
  8. Consejos prácticos para comer bien

Si te preguntas dónde comer en Nueva York, la regla más útil es pedir en cada sitio lo único por lo que es famoso. Un sándwich de pastrami en el Lower East Side, una porción de pizza doblada en el Village, un plato de pollo con arroz de un carrito en Midtown y una porción de tarta de queso en Brooklyn te dan una buena idea de la ciudad sin gastar en un menú degustación.

Por qué se come así en Nueva York

Casi todos los platos célebres de la ciudad llegaron con una comunidad inmigrante. Los delis y las tiendas judías trajeron el pescado ahumado, el bagel y el pastrami; las panaderías y pizzerías italianas convirtieron la porción fina en comida de esquina; y las oleadas posteriores sumaron carritos halal, barras de fideos y pastelerías. Por eso la carta local no es una cocina, sino una larga lista de platos que aquí alcanzaron su punto.

También explica el ritmo del día. La mañana es de bagels y café, el almuerzo suele ser un sándwich o una porción comida de pie, y la cena es el momento de sentarse a algo más grande. Si organizas así el día, comes muy bien con poco dinero y reservas el gasto fuerte para una sola noche. Los horarios, las colas y las reservas cambian a menudo, así que consulta la web oficial de cada local antes de ir.

Lower East Side: el deli y la tienda de ahumados

Empieza donde nació buena parte de la cocina judía clásica. Katz's Delicatessen es conocido desde 1888 por su sándwich de pastrami, y la experiencia es la mitad del plan: tomas un ticket en la puerta, pides en el mostrador y lo guardas hasta pagar a la salida. No lo pierdas. El sándwich es enorme y mucha gente lo comparte con un pepinillo.

A pocos minutos a pie está Russ & Daughters, una tienda de «appetizing» asociada desde 1914 al salmón ahumado, los bagels y el queso crema. Si solo vas a probar un desayuno neoyorquino, que sea el bagel clásico con salmón ahumado y queso crema. Son dos comidas distintas, una caliente y otra fría, y se pueden combinar en la misma mañana si pides poco en cada una.

Greenwich Village y Chelsea: pizza y un mercado

La pizza neoyorquina es fina, grande y se vende por porciones. Joe's Pizza, en Carmine Street, es una respuesta habitual para la porción clásica del Greenwich Village. Cómela como los locales: de pie y doblada por la mitad para que la grasa no gotee. Es barata, rápida y una pausa excelente entre dos paseos.

Más al norte, Chelsea Market ocupa una antigua fábrica de galletas con puestos de tacos, marisco y dulces. Es la salida ideal cuando el grupo no se pone de acuerdo, porque cada uno pide lo suyo y todos se juntan en las mesas. Entre semana es mucho más tranquilo que el fin de semana, y el High Line queda a pocos minutos, así que almuerzo en el mercado y paseo elevado forman una media jornada fácil. Si quieres equilibrar la comida con una gran visita cultural, mira nuestra guía de museos de Nueva York.

Midtown: carritos y una sala de ostras

En Midtown se come rápido, y el ejemplo más conocido es The Halal Guys, un carrito convertido en marca: pollo con arroz, salsa blanca y salsa picante. Echa la salsa picante poco a poco, porque pica de verdad. Se come de pie o en algún borde cercano, y es de las comidas más baratas y contundentes de la zona.

Para un ambiente muy distinto, baja al Grand Central Oyster Bar, bajo la estación Grand Central, con ostras y pescado fresco en una sala histórica con bóvedas. Si puedes, siéntate en la barra: la carta cambia a diario y el personal te orienta. Va bien para un almuerzo tardío entre visitas y cuesta más que un carrito, así que tómalo como tu capricho marinero.

Brooklyn: carne y tarta de queso

Al otro lado del río esperan dos clásicos. Peter Luger Steak House, en Williamsburg, es famoso desde 1887 por su porterhouse madurado en seco. Reserva con antelación, lleva efectivo y compártelo entre dos o más personas, porque está pensado para una mesa y no para un plato individual.

De postre, Junior's Restaurant es el diner de Brooklyn conocido por su tarta de queso al estilo neoyorquino. Una porción es enorme: compártela. Si cruzas el puente de Brooklyn a pie durante el día, es una parada natural al otro lado, y puedes armar la tarde alrededor. Para comparar con otra ciudad de comida callejera, lee qué comer en Ciudad de México.

Upper West Side: una galleta que merece la cola

Levain Bakery es la panadería de las galletas gigantes, blandas, de chocolate y nueces. Lo importante es la hora: ve temprano, porque la cola crece por la tarde. Una galleta equivale a una comida de azúcar, así que divídela y combínala con un paseo por Central Park, que queda cerca.

Una ruta de comidas en un solo día

  • Mañana: bagel con salmón ahumado en Russ & Daughters y un paseo corto por el Lower East Side.
  • Mediodía: una porción doblada en Joe's Pizza, y si queda hambre, Chelsea Market y el High Line.
  • Tarde: galleta de Levain Bakery a medias y paseo por Central Park.
  • Noche: elige una opción, ostras en el Grand Central Oyster Bar o carne en Peter Luger, y no intentes las dos el mismo día.

Comerlo todo en un día es posible, pero incómodo. Mejor repartirlo en un fin de semana largo, con un plato estrella por salida y dejando que los barrios marquen el orden. Si prefieres un horario hecho, crea un plan día a día y coloca las paradas de comida junto a los lugares que ya querías ver.

Consejos prácticos para comer bien

  • Visita los locales concurridos en horas valle: temprano en las panaderías, a media tarde en los delis, entre semana en los mercados.
  • Lleva algo de efectivo, porque algunos sitios de la vieja escuela lo prefieren; confirma las formas de pago en la web oficial.
  • Comparte las raciones grandes, del sándwich de pastrami a la tarta de queso, para probar más.
  • La propina se espera en restaurantes con servicio de mesa y suele sumarse aparte a la cuenta; inclúyela en el presupuesto.
  • Reserva las parrillas y las cenas populares, pero trata porciones, carritos y panaderías como comida sin cita.

Sobre todo, no persigas todas las listas. La ciudad premia al que camina, ve una cola corta de vecinos y se une a ella. Lleva un plan flexible, deja huecos para esos hallazgos y usa la página temática de comida de Nueva York cuando quieras ver todos los sitios en el mapa. Para el panorama completo, empieza por la guía de Nueva York.

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