Museos de Nueva York: cuáles visitar y cómo organizarlos
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En Nueva York hay más museos de los que caben en un viaje, así que lo importante es elegir dos o tres que encajen con tus gustos y que queden cerca entre sí. Si buscas una respuesta rápida: el Metropolitan para la variedad, el MoMA para el arte moderno, el Museo de Historia Natural para ir con niños y algún museo pequeño y humano, como el Tenement Museum, para equilibrar tanto gigante.
Primero, el mapa
La mayoría de los museos famosos se concentran en dos áreas. La primera es el Upper East Side y el Upper West Side, alrededor de Central Park: en el tramo de la Quinta Avenida conocido como Museum Mile están el Met y el Guggenheim, y al otro lado del parque, el Museo de Historia Natural. La segunda es Midtown, donde el MoMA queda a pocos pasos de Times Square y de los teatros de Broadway. El resto está disperso: el Whitney en el Meatpacking District, el Tenement Museum en el Lower East Side, el Museo y Memorial del 11-S en el extremo sur de Manhattan, el Intrepid en el Hudson y el Brooklyn Museum al otro lado del río.
El metro funciona toda la noche y la cuadrícula de calles se entiende enseguida, de modo que moverse es fácil, pero cada traslado consume tiempo. Agrupa los museos cercanos y reserva a cada grande una parte real del día. Los días de cierre, los horarios nocturnos y las reglas de entrada cambian, por lo que conviene revisar la web oficial de cada museo unos días antes. Para barrios y transporte, consulta nuestra guía de Nueva York.
El Metropolitan Museum of Art
The Metropolitan Museum of Art es el único museo que justifica de verdad una visita larga. Su colección va del antiguo Egipto al arte contemporáneo, y nuestra ficha recomienda reservar unas cuatro horas. Nadie lo ve entero, así que decide antes de entrar. Una ruta razonable para una primera vez: el ala egipcia, con el Templo de Dendur en una sala acristalada junto a Central Park, luego la pintura europea y, si está abierta en la temporada cálida, una pausa en la terraza de la azotea.
Las mañanas entre semana son más tranquilas que los fines de semana. Usa calzado cómodo, coge el plano en la entrada y date permiso para saltarte salas enteras. Dos visitas parciales en días distintos suelen disfrutarse más que una sola maratón.
Guggenheim y un descanso en Central Park
Un poco más arriba en la Quinta Avenida, el Solomon R. Guggenheim Museum es famoso tanto por su edificio como por su colección. Frank Lloyd Wright diseñó la rotonda en espiral, y las exposiciones se recorren por una rampa de suave pendiente. El arte moderno y contemporáneo va rotando, así que la experiencia depende de la muestra del momento. Incluso una visita corta se siente muy distinta de la del Met.
El día más sencillo es Met por la mañana, comida en Central Park y Guggenheim por la tarde. El parque es el mejor descanso entre dos visitas intensas. Si después sigues viaje por Norteamérica, te puede interesar qué hacer en Toronto, y si te apetece otro tipo de escapada urbana, nuestra guía de qué comer en Ciudad de México.
Arte moderno: MoMA y Whitney
El Museum of Modern Art, el MoMA, reúne obras maestras modernas, entre ellas La noche estrellada de Van Gogh. Está en Midtown, así que se combina bien con un paseo por Times Square o una función en Broadway. Al mediodía se llena y las salas más famosas se saturan; es preferible ir temprano o hacia el final de la jornada y decidir tus prioridades antes de entrar.
El Whitney Museum of American Art es la mejor opción si quieres arte estadounidense de los siglos XX y XXI. Se encuentra junto al río Hudson y sus terrazas exteriores ofrecen vistas al agua y a las calles vecinas. Está a un corto paseo del Meatpacking District y del High Line, de modo que la tarde resulta muy agradable, con buenas cafeterías alrededor.
Algunos museos tienen tardes gratuitas o de pago voluntario. Según los datos de la ciudad que manejamos, el MoMA y el Whitney han ofrecido ventajas los viernes por la tarde, pero los calendarios cambian; confirma la política vigente antes de basar tu plan en ello. Esas tardes son muy populares, o sea, colas y salas llenas.
Museos para ir con niños
El American Museum of Natural History es la elección obvia para familias. Los esqueletos de dinosaurios, la gigantesca ballena azul y el planetario Hayden mantienen entretenidos a los niños, y como el museo da a Central Park, pueden gastar energía fuera después. Es tan grande que con los más pequeños conviene elegir dos o tres salas en lugar de todo el edificio.
El Intrepid Sea, Air & Space Museum es otra gran opción. Gira en torno a un portaaviones amarrado en el Hudson, con aviones de combate en la cubierta y el transbordador espacial Enterprise en exhibición. A los mayores que prefieren máquinas a cuadros suele encantarles, y el emplazamiento junto al agua hace que parezca una excursión más que una lección.
Historia y memoria: el museo del 11-S y el Tenement Museum
Algunos de los museos más memorables de Nueva York hablan de personas, no de objetos. El National 9/11 Memorial & Museum, en el emplazamiento del World Trade Center, es un museo conmovedor sobre los atentados, las víctimas y lo que vino después. Visítalo cuando tengas tiempo y ánimo, y no lo metas a presión entre dos paradas intensas. Las fuentes del memorial exterior pueden verse sin entrada al museo.
El Tenement Museum, en el Lower East Side, cuenta mediante visitas guiadas a apartamentos restaurados la vida de familias inmigrantes que habitaron el edificio. Como se entra con visita guiada, reserva con antelación en vez de presentarte esperando plaza. Después, las calles de alrededor son de las mejores de la ciudad para comer algo: delis antiguos, puestos de comida y Chinatown están a un paso.
Brooklyn Museum y un día más amplio
El Brooklyn Museum destaca por su arte egipcio, su colección de arte estadounidense y La cena de Judy Chicago (The Dinner Party). Es buena opción si buscas menos gente que en los gigantes de Manhattan y ya llevas algunos días en el centro. Añade un paseo por el barrio en lugar de volver a toda prisa.
Si Brooklyn está en tu lista por las vistas del skyline, los cafés creativos y las galerías de DUMBO y Williamsburg, deja el museo para otro día, porque las dos zonas quedan lejos. Para ver cómo limitarte a un museo grande por jornada, mira también París en tres días.
Pases, tiempos y un plan de ejemplo
El New York CityPASS o el Explorer Pass dan entrada con descuento a varios museos y atracciones con una sola entrada. Que te ahorren dinero depende de cuántos sitios visites de verdad, así que cuenta tu lista primero y compara precios actuales en las webs oficiales. Si solo vas a dos museos, las entradas sueltas pueden ser más sencillas.
- Día uno: Met y Guggenheim, con comida en Central Park.
- Día dos: MoMA por la mañana, paseo por Midtown y, si viajas con niños, el Intrepid.
- Día tres: Whitney y High Line, luego Tenement Museum y Lower East Side.
- Deja un día flexible para el Museo de Historia Natural, el museo del 11-S o Brooklyn.
Sea cual sea el orden, reserva entradas con horario para los sitios más concurridos, lleva documento si necesitas descuento y deja un hueco para comer. La fatiga de museos existe: dos visitas buenas valen más que cuatro con prisa. Para convertir la lista en un calendario, usa el planificador de Nueva York o explora más lugares en la sección de museos de la guía.