Qué ver en Seúl en 3 días: ruta con palacios y mercados

Publicado: 6 min de lecturaSeúl

Contenido
  1. Cómo organizar tres días en Seúl
  2. Día 1: Gyeongbokgung, Bukchon e Insadong
  3. Día 2: museos de Yongsan y atardecer en Namsan
  4. Día 3: Changdeokgung, Ikseon-dong y Gangnam
  5. Alternativas y cambios
  6. Consejos prácticos

¿Qué ver en Seúl en tres días? Lo más sensato es dedicar el primer día al casco histórico de los palacios, el segundo a los grandes museos y a la colina de Namsan, y el tercero a un segundo palacio, a los cafés de los barrios hanok y a una cena de barbacoa coreana. La ciudad es enorme, pero los lugares imprescindibles se agrupan en pocas zonas, y si cada jornada se queda en una o dos de ellas se pierde mucho menos tiempo en el metro.

Cómo organizar tres días en Seúl

Seúl fue la capital de la dinastía Joseon y hoy es una metrópolis ultramoderna; ese contraste es su gran atractivo. Un palacio puede estar a pocos pasos de rascacielos de cristal, y detrás de una casa de té tradicional aparecen callejones llenos de cafeterías. Como la ciudad está rodeada de montañas, hasta un paseo céntrico puede incluir cuestas empinadas, así que el calzado cómodo importa más que cualquier gadget.

Al llegar, consigue una tarjeta de transporte recargable. El metro sirve para los trayectos largos y los pies para moverte dentro de cada barrio. Los horarios, los días de cierre y las normas de entrada de palacios y museos cambian según la temporada y el año, de modo que conviene revisar las páginas oficiales antes del viaje. Para ir abriendo el apetito, nuestra guía de comida en Tokio sirve de contraste con la mesa coreana, y los mercados que aparecen abajo están en la guía gastronómica de Seúl.

Día 1: Gyeongbokgung, Bukchon e Insadong

Mañana: el Palacio Gyeongbokgung

Empieza temprano en el Palacio Gyeongbokgung, construido en 1395 como residencia principal de la dinastía Joseon. Es el más grande y fotogénico de los recintos reales, con salas del trono, pabellones sobre un estanque y un eje que apunta hacia las montañas del fondo. El cambio de guardia atrae a mucha gente, pero su horario lo fija el propio palacio, así que confírmalo en su web oficial.

Calcula al menos dos horas. Dentro del recinto está el Museo Nacional del Folclore de Corea, una primera visita tranquila si te interesa la vida cotidiana de la época.

Tarde: la Aldea Hanok de Bukchon e Insadong

Camina hacia el este hasta la Aldea Hanok de Bukchon, una ladera de casas tradicionales con tejados de teja que miran al barrio de los palacios. Aquí vive gente de verdad: habla en voz baja, camina solo por las calles públicas y respeta los carteles. Luego baja a Insadong, donde las galerías, las tiendas de artesanía y la tradición de la casa de té tradicional de Insadong invitan a ir más despacio. Cerca, el Templo Jogyesa es el centro del budismo zen coreano y resulta tranquilo aunque la calle esté llena.

Noche: el Mercado Gwangjang

Termina en el Mercado Gwangjang (Gwangjang Market), un mercado cubierto donde se fríe, se cuece al vapor y se corta comida hasta bien entrada la noche. Prueba los clásicos como el tteokbokki, el gimbap y el odeng, y siéntate en un mostrador en lugar de comer de pie. En la primera noche, tras la cena basta con volver caminando hacia el hotel.

Día 2: museos de Yongsan y atardecer en Namsan

Mañana: Museo Nacional de Corea

El segundo día baja hacia el sur, a Yongsan. El Museo Nacional de Corea es uno de los mayores de Asia; sus celadones, esculturas budistas y coronas de oro recorren la península desde la prehistoria hasta Joseon. No hace falta verlo todo: elige dos o tres salas y disfrútalas sin prisas.

Al lado, el Memorial de Guerra de Corea explica el contexto político y militar del siglo XX con exposiciones al aire libre y grandes salas. Es una visita seria y bien organizada; si te interesa la historia moderna, resérvale tiempo. Quien prefiera el arte puede cambiarlo por el Museo de Arte Leeum o el MMCA Seúl, que comparamos en la guía de museos de Seúl.

Tarde: Myeongdong y Namsan

Después de comer, ve a Myeongdong, la zona más comercial y animada, y sube a pie o en transporte a Namsan, hasta la Torre N Seoul. El sendero es lo bastante fácil para un paseo corto y, al atardecer, la ciudad se extiende en todas direcciones. La vista depende mucho del tiempo, así que mira el cielo antes de comprar la entrada de la torre; si vas cansado, existe la opción del teleférico o del autobús.

Noche: Myeongdong Street Food

De vuelta abajo, recorre los puestos de Myeongdong Street Food: brochetas, hotteok, frituras y pasteles de pescado llenan las calles principales cuando oscurece. Mejor picar pequeñas cosas en varios puestos que sentarse a una cena larga, y guarda sitio para algo dulce.

Día 3: Changdeokgung, Ikseon-dong y Gangnam

Mañana: Palacio Changdeokgung y Jardín Secreto

El tercer día comienza en el Palacio Changdeokgung, cuyo jardín trasero, Huwon o Jardín Secreto, se organiza en torno a estanques, pabellones y árboles viejos más que a una geometría rígida. La entrada al jardín suele ser con visita guiada: consulta las normas actuales y reserva antes si se ofrece. Es la versión más serena y verde de Gyeongbokgung.

Tarde: Ikseon-dong y Dongdaemun

Camina hasta Ikseon-dong, un laberinto de pequeñas casas hanok convertidas en cafeterías y panaderías. En fin de semana se llena, así que ve temprano si no te gustan las colas. Después, a una o dos paradas, está el Dongdaemun Design Plaza, un edificio plateado de formas curvas con exposiciones y, por la noche, gente que viene solo por la arquitectura.

Noche: barbacoa coreana

Cierra el viaje con una cena de parrilla como se debe. En Gangnam, la Gangnam Korean BBQ Street es un lugar clásico para el samgyeopsal, panceta de cerdo envuelta en lechuga con ajo y ssamjang. Pide al personal que te enseñe el orden de la parrilla; casi todos ayudan al que viene por primera vez.

Alternativas y cambios

  • Si llueve, pasa Changdeokgung a la tarde y dedica la mañana al Museo de Historia de Seúl o al Salón de Historia de la Prisión de Seodaemun.
  • Si quieres un día de montaña, sustituye la mañana del tercer día por media jornada en Bukhansan o en el tramo de Inwangsan de la antigua muralla Hanyangdoseong, pero sal pronto y mira el tiempo.
  • Si te gustan los mercados, añade el Mercado Tongin o el Mercado Mangwon para una noche más local, lejos de la multitud central.

Consejos prácticos

Reserva lo que lo requiera: algunas entradas a jardines de palacios, restaurantes populares y exposiciones especiales se llenan, sobre todo en la temporada de cerezos y en otoño. Lleva algo de efectivo para los puestos pequeños, aunque las tarjetas se aceptan mucho. Los taxis abundan, pero el tráfico puede ser denso; úsalos sobre todo de madrugada o cuando el metro no llegue a tu hotel.

Si preparas un viaje más largo por Asia, compara este plan con lo mejor que hacer en Pekín, otra capital que mezcla herencia imperial y metrópolis moderna. Y antes de decidir adónde ir después, echa un vistazo a Corea del Sur en conjunto.

Abre el planificador día a día de Seúl para cambiar lugares, ajustar el ritmo y guardar tu propia versión de esta ruta de tres días.

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