Museos de Viena: cuáles visitar y en qué orden

Publicado: 5 min de lecturaViena

Contenido
  1. Por qué Viena es una ciudad de museos
  2. Los cuatro grandes para amantes del arte
  3. Más allá de la pintura: palacios, ciencia y música
  4. Cómo combinarlos sin agotarte
  5. Entradas, pases y gratuidad
  6. Consejos prácticos
  7. Diseña tu propio plan de museos

Quien pregunta qué museos visitar en Viena suele tener tiempo para tres o cuatro, no para veinte. Una selección sólida es el Kunsthistorisches Museum para los grandes maestros, el Belvedere Superior para Klimt, la Albertina para el arte moderno y el Museo Leopold para Egon Schiele. Si prefieres la vida imperial a los cuadros, cambia uno de ellos por el palacio de Schönbrunn. Aquí te explico cómo decidir, cómo agrupar los edificios y qué conviene saber sobre las entradas.

Por qué Viena es una ciudad de museos

Los Habsburgo gobernaron desde Viena durante siglos y coleccionaron sin freno: pinturas, armaduras, monedas, minerales, instrumentos y animales disecados. Cuando en el siglo XIX se derribaron las murallas y se construyó la Ringstrasse, muchas de esas colecciones recibieron edificios monumentales. Por eso gran parte de los mejores museos está en el Ring o muy cerca, y visitar uno se parece a entrar en un palacio.

La variedad es la otra razón. En pocas paradas de tranvía pasas de Bruegel a Schiele, de una sala de dinosaurios a un museo sonoro donde puedes dirigir una orquesta virtual. Los horarios, los días de cierre y los precios cambian, así que consulta la web oficial de cada museo antes de ir.

Los cuatro grandes para amantes del arte

Kunsthistorisches Museum

Es la casa de las colecciones de los Habsburgo y la mejor opción si buscas el gran museo clásico. Destacan las obras de Bruegel y Vermeer, y la escalera de mármol bajo la cúpula merece unos minutos antes de entrar en la primera sala. No intentes ver todas las plantas: elige las galerías de pintura y, como mucho, otra sección, y descansa en el café bajo la cúpula.

Belvedere Superior

Este palacio barroco en lo alto de una colina expone El beso de Klimt. Frente a ese lienzo suele haber aglomeración, así que recorre antes el resto de las salas y vuelve cuando se despeje un poco. El jardín que une el palacio superior con el inferior permite un paseo agradable, con vistas al centro en días claros.

Albertina

Se la subestima con facilidad. Reúne arte moderno de Monet a Picasso y además se visitan los suntuosos salones de Estado del antiguo palacio, de modo que combinas pintura con interiores imperiales. Está junto a la ópera y al Hofburg, por lo que encaja sin esfuerzo en un paseo por el casco antiguo.

Museo Leopold

Posee la mayor colección del mundo de obras de Egon Schiele. Se encuentra en el MuseumsQuartier, un gran conjunto de patios con cafés, bancos y varias instituciones, ideal para pasar la tarde sin correr de un edificio a otro. Si te gusta la línea tensa y angulosa de Schiele, aprovecharás mejor esas dos horas que en una segunda galería de maestros antiguos.

Más allá de la pintura: palacios, ciencia y música

Schönbrunn, residencia de verano de los Habsburgo y Patrimonio de la UNESCO, tiene 1.441 habitaciones, de las que solo se visita una parte. Sirve para entender cómo vivía la corte, y los jardines se recorren por separado. En el Hofburg, el Museo de Sisi cuenta la historia de la emperatriz Isabel junto a los aposentos imperiales y la colección de platería: una mirada más íntima que la de la típica visita a un palacio.

El Museo de Historia Natural se alza frente al de arte, al otro lado de la plaza, con el mismo estilo monumental. Guarda dinosaurios, minerales y la Venus de Willendorf, una figurilla prehistórica de unos 29.500 años. Es buena idea con niños o cuando los cuadros ya te saturan al mediodía.

La música es el otro gran tema. La Haus der Musik es un museo sonoro interactivo donde incluso puedes dirigir una orquesta virtual, mucho más divertido que una exposición clásica sobre compositores. Y para algo muy distinto, el Technisches Museum Wien recorre la tecnología desde las locomotoras hasta la era digital.

Cómo combinarlos sin agotarte

La regla práctica es un museo grande por la mañana y una parada más ligera por la tarde, con café entre ambos. Tres combinaciones según la geografía:

  • Día del Ring: Kunsthistorisches por la mañana, café en el MuseumsQuartier y después el Museo Leopold; todo a pie.
  • Día del casco antiguo: Albertina, Museo de Sisi en el Hofburg y Haus der Musik, lo bastante cerca para enlazarlos caminando.
  • Día de palacios: Belvedere Superior por la mañana y Schönbrunn por la tarde, unidos en transporte público, con los jardines como respiro.

Muchos museos vienen cerrando un día a la semana y abren más tarde otro día; varía según la institución. Organiza el orden en torno a eso y no dejes el museo imprescindible para el último día.

Entradas, pases y gratuidad

Hay dos productos que conviene conocer: el Vienna PASS cubre varios lugares por un solo precio y el Sisi Ticket reúne Schönbrunn, el Hofburg y el Museo del Mobiliario. Que compense o no depende de cuántos sitios visitarás de verdad; cuenta los museos que piensas pisar y compara los precios actuales en las webs oficiales.

Los menores de 19 años entran gratis en la mayoría de los museos federales, y algunos recintos ofrecen unos días gratuitos al año. Si viajas con adolescentes, lleva un documento que acredite la edad. Reservar online entradas con franja horaria para las salas más populares ahorra tiempo, sobre todo en temporada alta y en días de lluvia.

Consejos prácticos

  • Evita media mañana en el Belvedere y Schönbrunn, cuando llegan los grupos; ve temprano o tarde.
  • Usa el guardarropa para abrigos y mochilas; en muchos museos es obligatorio.
  • Haz una pausa en las cafeterías de los museos; algunas son una atracción en sí.
  • Ten un plan para la lluvia: el Technisches Museum y el Museo de Historia Natural funcionan bien con niños.
  • Las normas sobre fotos cambian de sala en sala; pregunta a la entrada.

Tras una jornada entre cuadros, el premio clásico es un trozo de tarta y un melange; en nuestra guía de qué comer en Viena explicamos el origen del café vienés y qué pedir. Y si te gusta comparar capitales, los museos de Berlín muestran otra forma de coleccionar, organizada en torno a la Isla de los Museos.

Diseña tu propio plan de museos

Los museos funcionan mejor dentro de un día realista que como una lista de tareas. Abre la guía de Viena para ver los demás temas y el mapa, consulta la página de museos con todos los lugares y lee sobre Austria si planeas un viaje más largo. Luego convierte tu selección en un horario día a día con el planificador de Viena.

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